
Si terminaron de ver El complejo de apartamentos y quedaron fascinados con Park Hae-gang, el expandillero convertido en esposo falso que termina robándose el corazón de todo un vecindario, es momento de conocer al actor detrás de ese personaje: Ji Sung (지성), uno de los nombres más respetados de la actuación coreana y, para muchos coreanos, sencillamente «el dios de la actuación».
El contraste que define su carrera
Lo más llamativo de Ji Sung(지성) en El complejo de apartamentos es esa dualidad que maneja con total naturalidad: un exjefe de banda que puede volverse, de un segundo a otro, un esposo falso encantador y hasta ridículamente tierno frente a los vecinos. Ese salto entre la dureza de su pasado y la ternura torpe de su papel actual es, en el fondo, la misma habilidad que lo hizo famoso años atrás, cuando interpretó siete personalidades distintas dentro de un mismo personaje.
Perfil y datos biográficos
Ji Sung(지성), cuyo nombre real es Kwak Tae-geun (곽태근), nació el 27 de febrero de 1977 en Seúl. Debutó en 1999 con la serie de SBS «KAIST», y su gran salto llegó pocos años después: en 2001 se convirtió en uno de los pocos actores en la historia de la televisión coreana en recibir el premio a mejor actor revelación de dos canales distintos, SBS y MBC, en el mismo año. Desde 2010 forma parte de la agencia Namoo Actors, una de las gestoras de actores más reconocidas del país, con la que ha renovado contrato en más de una ocasión a lo largo de su carrera.
El único actor con dos «daesang» en dos canales distintos
Dentro de la industria coreana, ganar el «daesang» (대상), el premio mayor y más codiciado de los certámenes de actuación de cada canal, es algo que la mayoría de los actores no logra ni una sola vez en toda su carrera. Ji Sung lo consiguió dos veces, en dos cadenas diferentes: primero en 2015, gracias a su inolvidable actuación interpretando siete personalidades distintas en «Kill Me, Heal Me», y de nuevo en 2017, por su papel como un fiscal condenado injustamente en «Innocent Defendant». Ese doble reconocimiento es, hasta hoy, uno de los mayores argumentos detrás de su fama como «dios de la actuación».
Una historia de amor de más de veinte años
Ji Sung conoció a quien hoy es su esposa, la actriz Lee Bo-young, en el set de la miniserie de SBS «Bailemos el último baile juntos» en 2004. La relación entre ambos se consolidó tras el servicio militar de Ji Sung, y después de varios años de noviazgo, se casaron el 27 de septiembre de 2013 en Seúl. Un detalle que seguramente les va a encantar a nuestros lectores: antes de la boda, la pareja viajó hasta España para realizar su sesión de fotos nupciales para la revista Grazia, con la ciudad histórica de Toledo como telón de fondo. Lee Bo-young contó después, en el programa de entrevistas «Healing Camp», que fue justo en medio de esa sesión de fotos, frente a la vista panorámica de Toledo desde el hotel donde se hospedaban, donde Ji Sung le hizo la propuesta de matrimonio. La pareja tuvo a su primera hija en 2015 y a su segundo hijo en 2019. Ambos son, además, parte de un club muy reducido de matrimonios donde los dos integrantes ganaron alguna vez el daesang de su respectivo canal, lo que los convirtió en una de las parejas más admiradas del mundo del espectáculo coreano.
Sus trabajos más destacados
Kill Me, Heal Me (킬미, 힐미, 2015). En el papel de Cha Do-hyun, un heredero millonario con trastorno de identidad disociativo, Ji Sung tuvo que interpretar siete personalidades completamente distintas dentro de un mismo personaje, desde una colegiala hasta un hombre violento, pasando por un playboy encantador. Esta actuación le valió el daesang de MBC y lo consolidó como uno de los actores más talentosos de su generación.
El complejo de apartamentos (아파트, 2026). En el papel de Park Hae-gang, Ji Sung se reinventa por completo dentro de la comedia criminal, dejando de lado los papeles dramáticos e intensos que lo hicieron famoso para mostrar un costado mucho más cómico y desvergonzado, sin perder nunca ese magnetismo que lo caracteriza.
Innocent Defendant (피고인, 2017). En el papel de Park Jung-woo, un fiscal que despierta preso, acusado de haber asesinado a su esposa e hija, Ji Sung entregó una actuación desgarradora que combinó drama judicial y thriller de venganza. Este papel le valió su segundo daesang, esta vez en SBS, y una audiencia que llegó a superar el 30 por ciento.
Nuestra opinión: lo que más me gusta de Ji Sung es que, desde que se casó con Lee Bo-young, se convirtió en ese actor que uno puede ver con la misma tranquilidad con la que va a un trabajo estable: casi siempre interpretando a un protagonista que sufre una injusticia y termina tomando una revancha satisfactoria. Cuando él es el protagonista, lo que más engancha no es tanto el final, sino la forma en que cada episodio resuelve su propio conflicto de manera tan satisfactoria que uno termina viendo la serie completa de un tirón.
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