
Hay pocas ciudades en Corea donde la televisión y la vida real se mezclan tanto como en Gangneung (강릉), en la provincia de Gangwon-do. Un simple rompeolas de pescadores se convirtió, gracias a una serie, en uno de los lugares más fotografiados del país; una parada de colectivo se volvió sitio de peregrinación para fans de BTS; y hasta el propio tren que lleva turistas desde Seúl fue escenario de una de las escenas más comentadas de La luz que aún nos guía (샤이닝), la serie que reseñamos hace poco en el blog. A eso hay que sumarle kilómetros de playa, un pueblo de montaña que parece flotar entre las nubes, y una calle entera dedicada al café. Gangneung tiene, literalmente, un poco de todo.
El rompeolas de Goblin y la parada de colectivo de BTS
En el barrio pesquero de Jumunjin (주문진), dentro de Gangneung, está el rompeolas que se convirtió en uno de los lugares más icónicos del K-drama gracias a Goblin (도깨비): ahí es donde Kim Shin, el protagonista inmortal interpretado por Gong Yoo, espera a su prometida en una de las escenas más recordadas de la serie. Desde entonces, el lugar recibe visitas constantes de fans que llegan a recrear la escena, y se transformó en una de las postales obligadas de la región.
A pocos minutos de ahí se encuentra otro punto de peregrinación, esta vez para el fandom de BTS: una modesta parada de colectivo frente a la playa de Hyangho (향호해변) que ARMY identifica de inmediato porque fue el escenario de una de las sesiones de fotos más recordadas del grupo para la portada de uno de sus álbumes. Hoy funciona casi como un pequeño santuario, con decoración y mensajes que dejan los fans que viajan hasta ahí solo para sacarse una foto en el mismo lugar exacto.
El tren donde Tae-seo y Eun-a se dicen lo que sienten
Gangneung también tiene su propio momento en La luz que aún nos guía: buena parte de la conexión entre Yeon Tae-seo y Mo Eun-a se construye arriba del tren que une Seúl con la ciudad, el mismo tipo de KTX que cualquier visitante puede tomar hoy para llegar hasta acá. No es casualidad que la producción haya elegido ese viaje como escenario: pocas cosas resumen mejor el espíritu de la serie que una conversación sincera mientras el paisaje de Gangwon-do pasa por la ventanilla. Para cualquier fan de la serie, subirse a ese mismo tren y hacer el trayecto hasta Gangneung es, de por sí, una experiencia con sabor a K-drama.
La calle del café y las playas del este
Gangneung es sinónimo de café en Corea, y el epicentro de esa fama es la playa de Anmok (안목해변), la famosa «calle del café»: decenas de cafeterías con vidrieras enormes se alinean justo frente al mar, así que no importa en cuál te sientes, siempre vas a tener tu taza acompañada de una vista de horizonte marino. Muy cerca están la playa de Gangmun (강문해변), más tranquila, y Gyeongpodae (경포대), famosa por sus atardeceres y por su vida nocturna junto al lago, con luces que se reflejan en el agua durante buena parte del año.
Hacia el sur, Jeongdongjin (정동진) es uno de los lugares más famosos de Corea para ver el amanecer, tan cerca del mar que la propia estación de tren quedó registrada en el libro Guinness como una de las más próximas a la costa en el mundo. Es un clásico absoluto para quienes quieren empezar el día viendo salir el sol directamente sobre el agua.
El pueblo que toca las nubes: Anbandegi
A 1.100 metros sobre el nivel del mar, Anbandegi (안반데기) es uno de los paisajes más particulares de todo Gangwon-do: un mosaico de campos de repollo que se extiende hasta donde llega la vista, tan alto que las nubes suelen quedar por debajo del mirador. Localmente se dice que es un lugar «donde hasta las nubes se quedan a descansar», y no exagera: al amanecer, cuando la luz pega de costado sobre las hileras de cultivo, el efecto es casi cinematográfico. Es, además, uno de los mejores puntos de la región para ver estrellas de noche, lejos de cualquier contaminación lumínica.
Historia, arte y naturaleza en el resto de la lista
El Seongyojang de Gangneung (강릉선교장) es una de las casas tradicionales hanok más importantes de Corea: propiedad de la familia Choi de Gangneung durante más de trescientos años, es considerada la residencia privada más grande jamás construida en el país, con un conjunto de patios, pabellones y jardines que todavía se conserva casi intacto. Es una parada obligada para entender cómo vivía la aristocracia rural en la época Joseon.
Para algo completamente distinto, el Arte Museum de Gangneung (아르떼뮤지엄 강릉), a orillas del lago Gyeongpo, es un espacio de arte digital inmersivo organizado bajo el concepto de «naturaleza eterna»: salas enteras cubiertas de proyecciones que recrean bosques, olas y auroras a gran escala, pensadas para caminar en medio de la obra en lugar de solo mirarla desde afuera. El resto de la lista incluye la cascada de Nagyeong (낙영폭포), el ginkgo centenario de Jangdeok-ri (강릉장덕리은행나무), declarado monumento natural, y experiencias más activas como el rail bike sobre las vías del tren costero o simplemente perderse por la calle del café con una cámara en la mano.
Jumunjin: el puerto pesquero que hay que conocer
Más allá de sus dos famosos escenarios de K-drama y K-pop, Jumunjin es, ante todo, uno de los puertos pesqueros más importantes de la costa este de Corea. Su playa, de unos 700 metros de arena y aguas poco profundas, es perfecta para ir con niños, mientras que el puerto en sí es una fiesta de calamar, pejerrey del Pacífico y bacalao recién desembarcado: en los mercados de pescado de la zona se puede comer sashimi fresquísimo a precios mucho más bajos que en Seúl. El faro de Jumunjin y el lago Hyangho, donde se puede pescar peces de agua dulce, completan el recorrido por la zona.
Jumunjin también tiene su calendario propio de festivales: en abril, el Festival del Pueblo de las Flores de Durazno (복사꽃마을축제) tiñe de rosa la zona de Jangdeok 2-ri; en agosto, el Festival de la Playa de Jumunjin llena de actividades la costa en plena temporada alta; y en octubre, el Festival del Calamar de Jumunjin (주문진 오징어축제) convierte al puerto en el epicentro gastronómico de la región, con el calamar como protagonista absoluto.

¿Se puede hacer Gangneung en el día desde Seúl?
A diferencia de Jeju, que necesita sí o sí un avión, Gangneung es de las pocas escapadas desde Seúl que se pueden hacer perfectamente en el día. El KTX de la línea Gangneung sale desde la Estación de Seúl o desde Cheongnyangni, con más de diez servicios diarios, y hace el trayecto en aproximadamente una hora y cuarenta minutos a dos horas, por un valor de unos veintitantos mil wones el asiento general: es, de lejos, la opción más cómoda y rápida. El colectivo de larga distancia, que sale desde la Terminal de Buses Express de Seúl, es más económico pero también bastante más lento, con un viaje de entre dos horas y media y tres horas dependiendo del tráfico en la ruta.
Con el tren, un día completo alcanza para cubrir lo esencial: salir temprano de Seúl, arrancar el recorrido por la calle del café en Anmok, seguir hacia Gyeongpodae y, si el horario lo permite, terminar la tarde en Jumunjin, entre el rompeolas de Goblin y la parada de BTS, antes de volver a Seúl en el último tren. Ahora, si además querés subir hasta Anbandegi para el amanecer o dedicarle tiempo con calma a Jeongdongjin y al Seongyojang, lo ideal es quedarse a dormir al menos una noche: Gangneung da para mucho más que un día apurado.

Tip de luckynmiso: si todavía no viste la serie que filmó esas escenas de tren camino a Gangneung, ya tenemos la reseña completa de La luz que aún nos guía acá en el blog.
¿Ya conocés Gangneung o lo tenés anotado para tu próximo viaje a Corea? Contanos en los comentarios si preferís el café de Anmok, el rompeolas de Goblin o las nubes de Anbandegi.


























