
Si Acaramelados (이런 엿같은 사랑) los enamoró con esas calles de pueblo y esas casas tradicionales tan pintorescas, tenemos una excelente noticia: parte de ese «pueblo del yeot» ficticio se filmó realmente en Cheongsong (청송군), un condado del interior de la provincia de Gyeongsangbuk-do que, más allá de la serie, es uno de los destinos naturales menos conocidos por los turistas extranjeros y, al mismo tiempo, uno de los más espectaculares del país.
La locación: la aldea de Deokcheon
La aldea de Deokcheon (덕천리마을), también conocida como Chamsoseul (참소슬마을), ubicada en Pacheon-myeon, dentro de Cheongsong, es uno de los pueblos de casas tradicionales (hanok) más bonitos de Corea, y fue justamente ahí donde se filmaron algunas de las escenas más entrañables de la serie, incluyendo tomas frente a la casa tradicional Cheongsil (청실고택). Este pueblo forma parte del recorrido de las diez rutas rurales más recomendadas del país y es, además, una de las aldeas representativas del movimiento internacional Cittaslow (ciudades lentas), dedicado a preservar el ritmo de vida tradicional.
Deokcheon es el pueblo natal del clan Sim de Cheongsong, y conserva siete casas tradicionales completas. La más famosa es la Casa Songso (송소고택), una residencia de noventa y nueve habitaciones construida en la década de 1880 por Sim Ho-taek, descendiente en séptima generación de una familia que amasó una enorme fortuna durante la dinastía Joseon. Está reconocida como patrimonio cultural popular nacional, y conserva su calefacción tradicional ondol, patios amplios, papel tapiz hanji y ropa de cama teñida con tintes naturales. Muy cerca está la Casa Songjeong (송정고택), con una estructura en forma de «ㅁ» que incluye un salón de recepción y una antigua biblioteca personal todavía conservada tal como la usaba su dueño original. La Casa Chojeon (초전고택), construida en 1806, completa el recorrido con su jardín y huerto propios, típicos de las construcciones de fines de la dinastía Joseon.
La mayoría de estas casas tradicionales ofrece hospedaje tipo hanokstay, y los operadores locales se agruparon en una cooperativa para ofrecer a los huéspedes una experiencia más completa: desde comidas preparadas con cultivos propios del pueblo, servidas en un formato llamado soseulbapsang, hasta actividades de cosecha de maíz, papa y batata, y talleres de teñido natural. Como suele pasar con este tipo de programas, conviene confirmar la disponibilidad antes de viajar, ya que varían según la temporada.
Juwangsan, una de las tres grandes montañas rocosas de Corea
Cheongsong es sinónimo de Juwangsan (주왕산), considerada una de las tres grandes montañas rocosas del país, con sus imponentes paredes de piedra desplegándose como un biombo natural. Dentro de esa formación se encuentra Jeolgol (절골계곡), un valle que muchos describen como «las entrañas» del propio Juwangsan: un sendero sin tramos demasiado exigentes, ideal para quienes buscan una caminata liviana rodeados de naturaleza casi virgen.
Otro de los grandes atractivos naturales es Jusanji (주산지), un embalse que desde hace décadas es meca de fotógrafos gracias a los antiguos sauces que crecen directamente dentro del agua, creando una atmósfera casi onírica, especialmente al amanecer, cuando la niebla se mezcla con los reflejos del embalse.
Más naturaleza: la cascada Yongchu y las aguas termales de Solgi
La cascada Yongchu (용추폭포) es otra parada infaltable dentro del parque de Juwangsan, con su caída de agua rodeada de formaciones rocosas que completan el recorrido natural del área. Para cerrar el día, nada mejor que relajarse en Solgi (청송 솔기온천), las aguas termales de Cheongsong, un buen cierre después de una jornada de caminata entre montañas y valles.
Cómo llegar desde Seúl y Busan
Desde Seúl, la opción más directa es tomar un autobús interurbano desde la Terminal de Autobuses de Dong Seoul (동서울종합터미널) con destino a Cheongsong o directamente a Juwangsan, con un trayecto que ronda las tres horas y media a cuatro horas, dependiendo del servicio.
Desde Busan, conviene tener en cuenta que la ruta directa a Cheongsong dejó de operar, así que el trayecto más habitual es tomar un autobús interurbano hasta Yeongcheon (영천) y desde ahí hacer trasbordo hacia Cheongsong, sumando en total un viaje de aproximadamente tres a tres horas y media.
Quienes viajan desde Daegu tienen la opción más cómoda: hay autobuses saliendo desde la Terminal de Dongdaegu (동대구) hacia Cheongsong con una frecuencia de aproximadamente uno por hora, y un trayecto de una hora y media a dos horas. Como los horarios y frecuencias pueden variar, siempre conviene confirmar el itinerario actualizado en aplicaciones coreanas de reserva de autobuses antes de viajar.

Una ruta ideal para un día completo
Si solo cuentan con un día, una buena manera de organizar la visita es empezar temprano por la mañana en Jusanji, aprovechando la luz suave y la calma del embalse antes de que lleguen más visitantes. Desde ahí, pueden continuar hacia el parque de Juwangsan para caminar por el valle de Jeolgol y conocer la cascada Yongchu durante el mediodía. Por la tarde, la aldea de Deokcheon es la parada perfecta para recorrer las casas tradicionales con calma, tomarse fotos frente a la Casa Songso y, si el tiempo lo permite, quedarse a cenar ahí mismo. Para cerrar el día, las aguas termales de Solgi son el broche perfecto antes de volver.

La mejor época para visitar Cheongsong
El otoño, entre octubre y noviembre, es sin dudas la temporada más recomendada: los colores del follaje sobre las montañas rocosas de Juwangsan y los sauces de Jusanji ofrecen algunas de las postales más famosas de todo el país en esta época. La primavera, entre abril y mayo, también es una excelente opción, con un clima templado ideal para las caminatas y el pueblo de Deokcheon luciendo especialmente verde y florido. El verano es más caluroso, pero compensa con el frescor del valle de Jeolgol, mientras que el invierno ofrece una versión mucho más silenciosa y solitaria de estos paisajes, perfecta para quienes prefieren evitar las multitudes.
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